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Palacio Ca Sa Galesa tiene dedicada practicamente una planta entera a
salas comunes. Concebidas como un museo, el huésped encontrará una biblioteca
con chimenea, para amenizar esas noches de invierno en compañía de un
libro, una copa o un buen habano; además de un bar, decorado con muebles
de los siglos XVII y XIX, donde cada uno puede servirse sus bebidas favoritas.
Pero la estrella de esta planta noble es la Cocina Monet. Una cocina completamente
vestida en amarillo, donde por las tardes se puede disfrutar de un té
o café, junto a la mejor repostería mallorquina. La Cocina Monet se concibió
como una réplica a la del pintor impresionista Claude Monet, en homenaje
hacia su persona.
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